miércoles, 10 de diciembre de 2014

La quiero muerta.

Hay gente odiosa que se dedica a recordar fechas exactas para poder decir cosas como "hoy hace 6 años exactamente desde que sucedió tal cosa". Y digo odiosa porque normalmente suelen recordar algo que te deja en ridículo o que directamente te jode.

Yo soy incapaz de hacer algo así sin ponerme a pensar durante un buen rato porque la mayoría de hechos de mi vida simplemente pasan, algunos mejores otros peores. De hecho me hace gracia ver fotos de hace unos años y descubrir que estuve en un concierto, y entonces recordarlo, o que viajé a tal sitio y vi tal cosa. O estuve con tal persona. E hice tal cosa.

Y de eso trata hoy esto, de esa persona. Y de esa cosa. No, no es sexo, por algún motivo no le doy más importancia al sexo que al resto de las cosas, eso me posiciona en un lugar en el que puedo frenar mis impulsos antes de que alguien se quiera aprovechar de ello. Esto es debido a que me pasó una vez y me odié muchísimo por no ser capaz de frenar antes.

Pero bueno, a lo que voy, llevo años queriendo oír la noticia "ella ha muerto". Me encantaría que alguien me lo dijera como algo casual, porque lo más probable es que ni siquiera sea consciente del por qué y el como llegué a odiar tanto a alguien.

Todo se resume en la palabra: traición y con ella vino la decepción a pesar de que podría haber predicho que sucedería, a pesar de que yo fui participe de otra traición junto a ella primero. Pero no quería imaginarme algo así y ni siquiera tuve que hacerlo, una casualidad hizo que me enterase justo cuando empezó a engañarme. Ilusa... mis redes de información son tan extensas que ni yo mismo soy capaz de controlarlas.

No he deseado la muerte de otra persona con más ganas desde que me traicionó y aunque poco después seguimos viéndonos, ella siempre cogida del brazo del traidor ignorante, en ese momento no pude sospechar que la ira le estaba carcomiendo por dentro, que estaba buscando un motivo para alejarme para siempre y en esos momentos yo podría simplemente haber dicho la verdad y destrozarla. Pero no quise, no quería hacer daño al jugador nuevo que se entrometió sin saberlo entre los dos.

Y aun así aguante. Y aun así la vi junto a otro. Y sin poder decir ni hacer nada simplemente esperé. La cuerda se fue tensando, ella lo sabía, yo lo sabía, nadie más era consciente. Ella quiso hacer un par de jugadas para salvaguardarse, ni siquiera moví un dedo entonces, simplemente la vi volviendo en mi contra a todos sus conocidos. Fue divertido conocerles, pero he perdido a tantos amigos en el camino que unos pocos más no suponen nada. Y finalmente la cuerda se quebró.

En ese momento rodeado de gente que nos conocía a ambos tuve que hacer la jugada maestra del silencio y ella no pudo atacarme en público. Ellos no sabían qué sucedía, porque ella estaba tan enfadada, y yo no quise seguirle la jugada ni tampoco darme el placer de desenmascararla. Ella casi comete el error de hacerlo por mi pero se escudó en otro inocente.

Cuando terminó todo el traidor ignorante tenia la cabeza llena de mentiras sobre mi, los amigos de ella tres cuartos de lo mismo. Todos desaparecieron, no me alegré aunque eché de menos los momentos que vivimos. No me costó nada aceptar que ella se fuese, de echo era lo que más deseaba. Después de la traición pasé unos momentos muy duros pero en la separación, por llamarlo de alguna manera, yo ya había vuelto a la normalidad.

Y desde entonces solo la he visto una vez, ella ni se dio cuenta de mi presencia lo cual me hizo sentir vivo otra vez y a la vez triste por no poder darle un bofetón (no estaba sola). Por eso no sé si quiero volver a verla, porque no sé como reaccionaré.

Y han pasado años pero parece que fue ayer. Es el capítulo más amargo de mi vida y a la vez el más triste. El día que se cierre posiblemente sea el más feliz.


"Que no la encuentre jamás

o sé que la mataré."
(Loquillo y los trogloditas)