jueves, 7 de marzo de 2013

La noche era...

Siempre me hizo gracia esa frase, si no recuerdo mal era de la pelicula "Arroja a Mama del Tren". Aunque en realidad es una frase topica de escritor que se queda enganchando sin saber como empezar su libro nuevo. Pocas cosas son realmente originales.

Esta noche me encontraba como siempre, navegando, jugando a algun juego estupido de Facebook mientras sonaba de fondo algo de Blink 182 cuando me percate que el sistema andaba algo sobrecargado, asi que reinicie el navegador (que suele ser el problematico, por culpa del Flash). y al hacerlo se hizo el silencio y mil pensamientos invadieron mi cabeza, como si hubiera algo importante que estuviera pasando por alto.

Esencialmente, porque no quiero enrollarme, es que tengo que ponerme con el Aleman, que lo he dejado bastante de lado esta semana de fiestas. La verdad es que despues del ultimo dia en el que hice 2 examenes no tenia demasiadas ganas de retomarlo, me da mucho bajon despues de cada examen.

Pero no solo era eso, me acorde de algo que sucedio en una de las ultimas clases. De la manera en que nos sentamos, en grupos de 4-6 tenemos mas facilidad para formar parejas o grupos a la hora de hacer los ejercicios en voz alta, porque siempre hay alguno que va mas rezagado y alguno mas adelantado, unos compensan a otros. En mi grupo hay dos chicos que estan casi siempre, uno muy joven que me parece que esta aun en el instituto y otro que debe tener unos 6 o 7 años menos que yo pero que esta en una situacion muy parecida a la mia.

La cosa es que desde hace tiempo siempre crei que el joven era el que, de algun modo, sentia una admiracion disimulada hacia mi. Con el paso de los años me he percatado que cuando entro a formar parte de un grupo casi siempre (por no decir siempre) hay alguien asi, alguien que parece estar esperando que diga algo o que cuente algo y que en esos momentos en los que me lio a hablar de cualquier cosa sin freno no solo no se molesta sino que me da pie a seguir (no es una gran idea, tengo carrete para largo).

Y asi lo creia hasta que el mas mayor me dijo algo que me rompio totalmente, se acordaba de un dato que di yo en los primeros dias de clase. Vale, que soy un desastre y tengo un millon de cosas en la cabeza normalmente, por ello me cuesta tantisimo recordar nombres y datos poco relevantes de la gente a la que apenas conozco, pero me llamo muchisimo la atencion y entonces lo vi claro, el que realmente me "admiraba" era el y no el joven. El joven simplemente era como una esponja de informacion que buscaba sacar provecho de mis historias, al fin y al cabo yo he vivido demasidas experiencias y el esta dando sus primeros pasos. Pero el otro no, el ya ha tenido una vida bastante normal aunque satisfactoria, que este jodido, sin curro y estudiando aleman (repitiendo como yo) son solo mas cosas que añadir al carro de los recuerdos, pero en cierta manera el se fija mucho en que digo y se queda con lo relevante, con lo que define al hecho y no el hecho en si.

Me parecio toda una revelacion en ese momento y quizas sea asi, el que te da mas coba no tiene porque ser la persona a la que le importes, de hecho es mas probable que sea lo contrario, y a la vez el que simplemente se calla y escucha es quien te puede abrir los ojos en los momentos de duda o quien te puede animar cuando peor te van las cosas o incluso quien te puede dar una pespectiva nueva cuando parecen no haber mas salidas.

Y, por si os lo preguntais, la noche es templada. Ni frio, ni calor.

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