martes, 28 de diciembre de 2021

Ronald Gene Simmons

Los asesinos en serie son una de las cosas de las que más me gusta leer, especialmente porque siempre me sorprenden con algún detalle peculiar. El que nos ocupa tuvo bastante bombo en su día pero no ha pasado a la posteridad.

Aunque eso tiene sentido dado que la mayoría de gente que mató eran de su familia. No es algo que resulte especialmente chocante hoy en día. Aún así creo que la historia de cómo lo hizo es realmente peculiar.

En 1987 el tipo cogió a dos de sus hijos y les hizo cavar un agujero en el patio de su casa, seguidamente se fueron a clase. Es cuando empezaron los asesinatos. Primero su esposa, su hijo Gene y su nieta de 3 años Bárbara, cuyos cuerpos fueron arrojados al agujero. Al regresar de clase se cargó a sus hijos Loretta, Eddy, Marianne y Becky, arrojándolos al agujero posteriormente.

Pero la cosa continuó cuando su otro hijo, Billy, fue a visitarle por Navidad y lo mató junto a su esposa Renata y su nieto Trae. Lo mismo paso con su hija Sheila, su esposo Dennis y sus nietos Michael y Sylvia.

Esto parece bastante turbio de por sí, aparte de la brutalidad que representa, pero las cosas se ponen peor porque resulta que Sheila fue abusada por su padre y en realidad Sylvia era hija suya.

Esta vez los cadáveres fueron dispuestos en vehículos abandonados.

Como se ve que no tuvo suficiente pasados unos días fue a una oficina de abogados y disparó al recepcionista y mató a una mujer llamada Kathy, quien le rechazó cuando él se interesó por ella. Luego fue a otra oficina y mató a un hombre e hirió al dueño. Luego fue a una tienda en la que trabajó donde hirió a dos más. Seguidamente llegó a otra oficina donde hirió a otra mujer y se quedó allí esperando a que le detuviera la policía.

Entre sus métodos para matar está el estrangulamiento, la asfixia y los disparos de pistola.

Fue ejecutado en 1990.

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